Cangrejos violinistas pueden ingerir y descomponer partículas microplásticas

La acción de cangrejos violinistas y otros organismos del manglar desafían paradigmas de la degradación del plástico en el ambiente

Investigaciones científicas recientes revelan que los cangrejos violinistas (Minuca vocator) que habitan los bosques de manglar están desempeñando un papel clave —hasta ahora desconocido— en la transformación y degradación del plástico en estos ecosistemas, considerados reservorios de acumulación de residuos plásticos. La investigación demuestra que, contrario a la creencia ampliamente aceptada de que el plástico permanece prácticamente inalterado durante décadas o siglos bajo la acción exclusiva de procesos físico-químicos, la degradación por procesos biológicos puede ocurrir en escalas de días a semanas.

El trabajo, publicado en la revista científica Global Change Biology el 17 de diciembre de 2025, se realizó en manglares altamente contaminados del Golfo de Urabá, en el Caribe colombiano. Usando partículas de polietileno marcadas con fluorescencia los investigadores demostraron que los cangrejos violinistas ingieren grandes cantidades de microplásticos presentes en el sedimento, las fragmentan mediante sus procesos digestivos y las expulsan.

Estos animales movilizan grandes volúmenes de sedimento durante sus actividades de excavación y alimentación, por lo que se les considera “ingenieros del ecosistema”.

La acumulación de partículas fluorescentes defecadas llevó a su detección en el sedimento días después del inicio del experimento demostrando que este factor de degradación del plástico es mucho más rápido que los mecanismos tradicionalmente aceptados como la radiación solar o la acción del oleaje.

Cangrejos violinistas pueden ingerir y descomponer partículas microplásticas

Cangrejo violinista (Minuca vocator)

La investigación fue liderada por el profesor José M. Riascos y desarrollada por un equipo internacional que incluye a la Universidad de Antioquia (sedes Turbo y Medellín), la Universidad de Exeter y la Corporación Centro de Excelencia en Ciencias Marinas (CEMarin). El estudio ha despertado interés global y ha sido reseñado por medios internacionales como la BBC, Euronews y diversos medios de Europa, Asia y América Latina.

El profesor Riascos, explicó:

Nos propusimos responder tres preguntas específicas. La primera fue: ¿cuál es la absorción de microesferas por parte del cangrejo en condiciones naturales de alimentación? En segundo lugar, queríamos saber cómo se distribuyen las microesferas entre los principales órganos. Y, finalmente, buscamos determinar si la interacción del cangrejo con las microesferas daba lugar a su fragmentación física en partículas más pequeñas.

“Existen muchas historias sobre los impactos perjudiciales de los residuos plásticos en animales y plantas”, afirma Tamara Galloway, profesora de Ecotoxicología del Departamento de Biociencias de la Universidad de Exeter. “Pero con menor frecuencia se estudia lo contrario: ¿cómo interactúan los animales con los residuos plásticos y cómo los afectan, especialmente en puntos críticos de contaminación?”.

Los resultados indican que los cangrejos ingieren microplásticos en cantidades hasta 13 veces mayores que cantidades en el sedimento circundante, con una distribución desigual entre sus órganos, especialmente en el intestino posterior y el hepatopáncreas. 

Cangrejos violinistas pueden ingerir y descomponer partículas microplásticas

Resumen gráfico por: José M. Riascos

Este hallazgo tiene implicaciones de alcance mundial, pues más de la mitad de los manglares del planeta se encuentran cerca de ríos, puertos y grandes centros poblados, que descargan enormes cantidades de residuos plásticos, lo que convierte a estos ecosistemas en verdaderos puntos críticos de acumulación. Contrario a lo esperado, en esas zonas se encuentran densas poblaciones de cangrejos violinistas. La demostración de que estos organismos pueden acelerar la degradación del plástico replantea nuestra comprensión sobre el destino final de los residuos plásticos en la naturaleza.

Sin embargo, los científicos advierten que la aceleración del proceso de degradación del plástico tiene implicaciones negativas para los humanos. La fragmentación acelerada del plástico implica la formación y liberación de nanoplásticos, partículas potencialmente más dañinas por su interacción con otros contaminantes, capaces de ingresar a los tejidos de los organismos y propagarse a lo largo de la cadena alimentaria. Esto plantea nuevas preguntas sobre los efectos a largo plazo de la contaminación plástica, incluso cuando esta es transformada biológicamente.

Además, una investigación paralela financiada por CEMarin y publicada en la revista Marine Environmental Research, sugiere que si bien los cangrejos protagonizan la degradación por procesos digestivos, otros organismos degradan el plástico por “bioerosion”. Plantas, moluscos y crustáceos, entre otros, excavaron, rasparon, mordieron, fracturaron distintos materiales dispuestos en el suelo del manglar experimentalmente, de la misma manera que lo hacen con materiales duros encontrados en la naturaleza. En conjunto, estos hallazgos refuerzan la idea de que los organismos vivos no son actores pasivos frente a la contaminación, sino participantes activos en la transformación del plástico en el ambiente.

Si está interesado en una copia del artículo completo, comuníquese con el Profesor José M. Riascos (jm.riascosv@gmail.com)