22 Dic Lo que el viento nos enseñó: 5 años de los huracanes Iota y Eta… ¿Qué hemos aprendido desde entonces?
Hace 5 años, los huracanes Iota y Eta impactaron de manera consecutiva al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, marcando un antes y un después en la historia reciente del insular colombiano. Aunque el territorio estaba acostumbrado a enfrentar las temporadas de huracanes del Atlántico, nunca antes había experimentado el impacto directo de fenómenos de tal magnitud en un intervalo tan corto de tiempo.
El huracán Eta, de categoría 4, tocó tierra el 2 de noviembre de 2020, seguido apenas quince días después por el huracán Iota, de categoría 5, el 16 de noviembre de 2020. Hoy han pasado 5 años de los huracanes Iota y Eta, y los daños sin precedentes aún son visibles en algunos sectores de las islas: viviendas destruidas, ecosistemas afectados y comunidades enteras enfrentadas a una reconstrucción física, social y emocional que aún continúa.
Lo que el viento nos enseñó
Con el propósito de reflexionar sobre lo ocurrido y analizar los aprendizajes construidos desde entonces, la Embajada de Alemania, junto con CEMarin, realizaron el evento “Lo que el viento nos enseñó: 5 años de los huracanes Iota y Eta… ¿qué hemos aprendido desde entonces?”
Un encuentro enmarcado en el programa de “Diálogos Climáticos”, una serie de espacios de intercambio sobre temas relacionados al cambio climático y la protección del medioambiente, promovidos por la Embajada de Alemania en el marco de la Alianza por el Clima y una Transición Energética Justa entre Colombia y Alemania.
¿Qué hemos aprendido desde entonces?
Para responder a la pregunta, fue fundamental escuchar de primera mano a quienes habitan el territorio, y llevar estos diálogos tanto a San Andrés como a Providencia. Si bien existen reflexiones compartidas entre las islas, cada una presenta realidades, tiempos y complejidades distintas, lo que exige entender sus miradas diferenciadas y contextualizadas.
Estos diálogos de conocimientos y experiencias se construyeron pensando minuciosamente en la manera de reunir voces diversas que permitieran representar y materializar de la forma más sincera, las lecciones aprendidas durante estos 5 años de los huracanes Iota y Eta se escucharon desde diferentes visiones:

- La comunidad reconoce la naturaleza no solo como fuente de vida, sino como sujeto, con quien se convive y se dialoga.
- La gente conoce cómo se mueve el mar y el viento, sabe qué especies salen en cada momento. Este conocimiento fue y es clave para entender los fenómenos naturales y su supervivencia.
- Los saberes comunitarios nacen de la observación, la historia y la relación constante con el territorio, más allá de interpretaciones místicas.
Panelistas: Rixcie Newball (San Andrés), Paola James Garcés (Providencia).

- El huracán fue una oportunidad para involucrar a la comunidad en los procesos de construcción del conocimiento, reconociéndola como actor clave y no solo como objeto de estudio.
- Se evalua la reconstrucción del territorio pero es primordial preguntarse qué entiende el pueblo por reconstrucción y revisar qué lugar no hemos mirado como academia.
- La divulgación de las investigaciones es primordial para dar continuidad a proyectos e iniciativas.
Panelistas: Liza Hayes Mathias (San Andrés), Nataly Taylor (Providencia).

- Los huracanes demostraron que la preparación existente era insuficiente: la capacidad de la naturaleza superó cualquier escenario previsto.
- Las entidades deben adaptarse a los cambios tecnológicos y articular la información. La ausencia de repositorios compartidos y de devolución de datos al territorio limita y genera duplicación de esfuerzos.
- Tras los huracanes, la institucionalidad comenzó a planificar con base en datos y a incorporar lo ancestral y lo raizal en el Plan de Desarrollo, reconociendo la urgencia del cambio climático.
Panelistas: Samuel Castro (San Andrés), Marcela Ampudia (Providencia).

- El liderazgo debe construirse desde lo local, reconociendo el rol de las comunidades en el empoderamiento del territorio y en los procesos de recuperación, adaptación y educación ambiental.
- Las ONGs también hacen ciencia, establecen alianzas nacionales e internacionales y proponen soluciones a las problemáticas locales integrando conocimiento técnico y saberes ancestrales.
- Se resalta el valor de los ecosistemas, al ser los que previenen y dan seguridad al territorio, sumando el vínculo que existe con las comunidades.
Panelistas: Maria Fernanda Maya (San Andrés), Sheily Orozco Archbold (Providencia).
Estos cortos encuentros revelarón las heridas que siguen en proceso de sanación. A 5 años de los huracanes Iota y Eta, el territorio y los ecosistemas recuerdan con dolor y con cautela; un dolor que ha sabido transformarse en acción y compromiso. Un dolor que le recuerda al territorio la importancia de seguir hablando de lo ocurrido, porque aquello que se nombra, se vuelve parte de la memoria colectiva.
Las voces de la comunidad, la academia, el sector gubernamental y las organizaciones coincidieron en un mensaje común: la resiliencia se construye cuando los saberes dialogan y se articulan entre si.





