Este libro nace del encuentro con las mujeres piangüeras, protagonistas de una relación profunda con el manglar. Ellas recorren el bosque cada día, conocen las mareas, reconocen las raíces donde habita la piangua y saben cuándo recolectar y cuándo dejar descansar el territorio para que la vida continúe.
Sus voces nos acercan a una manera distinta de entender la conservación: una que se construye desde la experiencia, la comunidad y el vínculo cotidiano con la naturaleza.
A lo largo del libro, el manglar aparece como lo que realmente es para quienes lo habitan: una fortaleza que sostiene los hogares, un refugio donde se encuentra tranquilidad y un espacio de encuentro entre generaciones. Para las mujeres piangüeras, el manglar es también la sala cuna del mar, donde crecen peces, crustáceos y moluscos que sostienen la seguridad alimentaria de la comunidad.
Entre jornadas de trabajo, conversaciones y aprendizajes compartidos, el manglar se convierte en un lugar lleno de sentido, memoria y futuro.
El libro también muestra los desafíos que enfrenta este territorio. El avance del mar, la erosión costera, el cambio climático y la tala ilegal amenazan un ecosistema del que dependen muchas formas de vida.
Frente a estas presiones, las mujeres piangüeras han desarrollado prácticas de monitoreo, restauración y cuidado del manglar. Sembrar, vigilar, rotar zonas de recolección y proteger los bancos de piangua son acciones que nacen del conocimiento local y del compromiso con las generaciones futuras.
Este libro es, ante todo, un reconocimiento a ese liderazgo comunitario en la conservación de los ecosistemas costeros. Desde CEMarin queremos compartir esta historia como una una invitación a entrar al manglar, porque habla de la relación entre las personas y los ecosistemas que sostienen la vida.
Te invitamos a recorrer estas páginas y acercarte a las historias, voces e imágenes que dan vida a Punta Soldado. Leer este libro es una forma de entrar al manglar y comprender por qué cuidarlo es cuidar la vida.
Fotos: Sebastián Montoya / Ballntyne Puin / Corporación Social Manantial